Monseñor Mariano Fazio, vicario del Opus Dei, presentó su último libro en Rosario

Monseñor Mariano Fazio estuvo en la legación rosarina de la Universidad Católica Argentina para presentar su nuevo libro, "Cooperadores de la Verdad. El antídoto de Benedicto XVI contra la dictadura del relativismo", editado por Ediciones Logos.

De Argentina

En el auditorio de Pellegrini 3314, el prelado de 48 años explicó que el libro que presentó "procura  explicar qué es el relativismo, que sería una doctrina que afirma que no hay verdad objetiva sino que todo depende de las opiniones, todo depende de las circunstancias. Toda corriente cultural siempre tiene algún elemento de verdad, entonces lo verdadero del relativismo es que casi todo es relativo, pero la diferencia está en ese casi.

Todo lo que se refiere a la dignidad de la persona, eso no es relativo, no es opinable, tenemos que dar la vida, incluso, para defender la dignidad de la persona. Eso implica la defensa de la vida, la defensa de la familia, la defensa de los derechos de los padres en la educación de los hijos, la libertad religiosa, el poder profesar públicamente la fe, la fe católica y cualquier otra fe digna de la persona humana; eso no es relativo sino que son valores que, como dice el Papa, no son negociables. No es que vayamos a imponernos con la violencia sino que vamos a tratar de crear consensos en torno a esos valores para que vuelvan a estar en el centro de la organización social".

En ese marco, el actual vicario del Opus Dei en la Argentina expresó su convencimiento de que la naturaleza humana está hecha para la verdad, para el bien, para la belleza. "Cualquier persona entra en sintonía con esos valores. Estamos pasando por un período de vulgaridad, basta con ver la televisión argentina, que creo que no ayuda en lo más mínimo a apreciar lo que tiene realmente valor. Pero como la naturaleza está hecha para los grandes valores, necesariamente, pasará esta moda de vulgaridad y de superficialidad, la gente no se conforma con simplemente sexo, diversión superficial y no tomar otras cosas en serio.

Fazio descree que tenga trascendencia la tendencia posmodernista que incita a una sociedad sin Dios. "Creo que superficialmente pareciera que la gente puede vivir sin Dios. De hecho incluso hoy hay proyectos legislativos que quieren eliminar la presencia de símbolos religiosos en la plaza pública, no sólo católicos sino, en general, de cualquier signo de la trascendencia, pero en el fondo del corazón humano tenemos sed de Dios".

Hechos por Dios. "Estamos hechos, precisamente, por Dios y para Dios —abundó—. El santo preferido del Papa Benedicto XVI es San Agustín, quien decía: «Nos hicisteis Señor para ti, nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti». Bueno, da la impresión de que este modelo que cierra toda puerta a Dios, a lo trascendente, logra superficialmente eliminar a Dios, pero nunca lo logrará eliminar del corazón del hombre".

Al ser preguntado sobre si algunas actitudes o mensajes de la Iglesia no ayudan a persuadir a la sociedad, separó responsabilidades. "Creo que la Iglesia Católica tiene un mensaje muy valioso que es el Evangelio y que los instrumentos para transmitir ese mensaje somos los humanos que muchas veces nos equivocamos. Yo viví muchos años en Roma y fui el primer decano de una facultad de comunicación institucional de la Iglesia. Pensábamos que un desafío de la Iglesia Católica, en este momento, es mejorar su comunicación. El mensaje nos parece que es el mejor, hay que transmitirlo también en forma profesional y por eso la facultad trataba de resolver esta dicotomía que hay entre un mensaje valiosísimo y una forma de exponerlo, a veces un poco pobre o incluso distorsionante. Parece que el Evangelio fuere una serie de prohibiciones, (no podemos hacer esto o lo otro) cuando en realidad tenemos que sacar todas las potencialidades de un mensaje que habla de amor, de paz, de libertad".

"Hoy el que quiere vivir de acuerdo al Evangelio lo hace de una forma más auténtica"

Y en ese contexto, concluyó con optimismo que "estamos en un momento en el que quien quiere vivir de acuerdo al Evangelio lo hace de una forma más auténtica. Antes la sociedad exigía, por así decirlo, que una persona fuera religiosa, fuera a las ceremonias, al templo. Hoy en cambio las personas que van a una ceremonia lo hacen porque realmente lo quieren, y lo hacen libremente; quieren ser auténticos cristianos y en ese sentido me parece que hay una vivencia del Evangelio más minoritaria pero más auténtica. Benedicto XVI habla mucho de las minorías creativas; yo tengo la esperanza de que los católicos seamos una minoría creativa y que podamos difundir cada vez con más eficacia el mensaje del Evangelio en todos los ámbitos.

Perfil

Mariano Fazio Fernández nació en Buenos Aires el 25 de abril de 1960. Se ordenó sacerdote en 1991, luego de vivir siete años en Ecuador. Es licenciado en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y en 1992 recibió el doctorado en Filosofía, en la Facultad de Filosofía de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz de Roma.

Es el primer argentino que llegó a ser presidente de la conferencia de rectores de las Universidades Pontificias, así como rector magnífico de la Pontificia Universidad de la Santa Croce, del Opus Dei.

  • Fuente: Diario La Capital