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Álvaro del Portillo

Álvaro del Portillo

Finaliza el centenario del Beato Álvaro del Portillo. Durante este año, además de la alegría por su beatificación, se han celebrado muchas actividades por todo el mundo que han dado a conocer al sucesor de san Josemaría.

El Opus Dei en Argentina

Historia

Historia

El mensaje cristiano que Dios hizo ver a San Josemaría es hoy una realidad en la vida de muchas personas, repartidas por todo el mundo. Por eso, resulta imposible registrar todos los detalles de la historia de su expansión. Señalamos sólo algunas fechas destacadas de la historia del Opus Dei en la Argentina, especialmente de los primeros años.

Del Prelado

Carta del Prelado (noviembre de 2016)

La ya próxima clausura del Año de la Misericordia centra la carta del Prelado. Mons. Echevarría sugiere que, como fruto de este tiempo, podamos "acogernos personalmente a la misericordia de Dios, y así acoger a los demás: vivir inclinados hacia ellos".

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

Ha pasado ya casi un año desde que el Santo Padre abría la Puerta Santa, primero en el corazón de África y después en la basílica de San Pedro. Mientras se acerca el final de este Año jubilar, que concluirá en la solemnidad de Jesucristo Rey del Universo, el 20 de este mes, acuden a nuestra memoria los ...

Videos destacados

Basta empezar (3): Ensanchar tu familia

El Papa Francisco nos invita a vivir la cultura de la inclusión, del encuentro, y a poner freno a la cultura del descarte. En este tercer video de la serie “Basta empezar. Maneras de ayudar a los demás” se ven algunas consecuencias del intento por ensanchar el corazón y la propia familia.

Vídeo: Construir la familia

Vídeo de 33 minutos con las enseñanzas de San Josemaría sobre la vida en familia: el amor entre los esposos, el trato con los hijos, Dios en la familia...

el opus dei, en primera persona

Iniciativas sociales

Mensaje del día

“La oración, como el latir del corazón”

Si de veras deseas ser alma penitente –penitente y alegre–, debes defender, por encima de todo, tus tiempos diarios de oración –de oración íntima, generosa, prolongada–, y has de procurar que esos tiempos no sean a salto de mata, sino a hora fija, siempre que te resulte posible. No cedas en estos detalles. Sé esclavo de este culto cotidiano a Dios, y te aseguro que te sentirás constantemente alegre. (Surco, 994)

¿Cómo va tu vida de oración? ¿No sientes a veces, durante el día, deseos de charlar más despacio con El? ¿No le dices: luego te lo contaré, luego conversaré de esto contigo?

En los ratos dedicados expresamente a ese coloquio con el Señor, el corazón se explaya, la voluntad se fortalece, la inteligencia ‑ayudada por la gracia‑ penetra, de realidades sobrenaturales, las realidades humanas. Como fruto, saldrán siempre propósitos claros, prácticos, de mejorar tu conducta, de tratar...