La Chacra, en fotos

Cuando San Josemaría visitó Argentina se alojó en la casa de retiros y convivencias La Chacra. Un recorrido por los lugares más signficativos de la casa.

De Argentina

Fachada de La Chacra. Las dos ventanas del balcón del primer piso corresponden al despacho y habitación que utilizó San Josemaría durante su estadía.

Entrada a La Chacra. En la fuente que hay a la derecha de la puerta está escrita esta frase: “Parvus fons, qui crevit in fluvium…, et in aquas plurimas redundavit” (Esth. X, 6). La pequeña fuente ha crecido hasta hacerse un gran río…, y da aguas abundantes.

Vista de la fachada de la casa colonial que forma parte del edificio de La Chacra.

Vista de la galería de la casa colonial. En ese patio rodeado de árboles San Josemaría recibió y charló con muchos jóvenes.

Otra vista de la galería de la casa colonial. La puerta de la derecha da a un living. Ahí habían colocado la imagen de la Virgen que hoy está en la ermita del jardín (en ese momento no estaba construida). San Josemaría la bendijo y la besó tres veces.

El aljibe que está en el centro del patio que da al oratorio estaba en la antigua casa colonial. Es el emblema del escudo de La Chacra.

Actual oratorio que conserva el altar que consagró San Josemaría, y donde celebró todos los días la Misa durante su estadía en Argentina.

En el living de La Chacra se realizaron los primeros encuentros con gente de Argentina, Paraguay y Uruguay. Como resultó demasiado pequeño, luego se realizaron en el Colegio de Escribanos, el Teatro San Martín y, finalmente, en el Teatro Coliseo. El tapiz colocado encima de la chimenea lo hizo un grupo de supernumerarias y cooperadoras de la Obra para decorar el living.

La Virgen que se encuentra en el pasillo de acceso al living y al oratorio. San Josemaría se detuvo a rezar ahí varias veces.

Despacho que usó San Josemaría durante su estadía en La Chacra.

Cuarto donde durmió San Josemaría durante su estadía. Se conserva la cama y todos los muebles que estaban en ese momento.

Inscripción colocada sobre la cama, pintada por un sacerdote de la Obra. La jaculatoria “Aparta Señor de mí lo que me aparte de ti” es la misma que San Josemaría tenía en su cuarto de Roma y acostumbraba a decir antes de acostarse.

Hall del primer piso que da al cuarto que ocupó San Josemaría. El tapiz se realizó unos años después recordando la frase “Cuando menos lo penséis el Padre andará por aquí viendo un poquito a los hijos” que repitió a sus hijas e hijos dos días antes de irse. Representa los principales lugares donde estuvo en Argentina.

Palabras pronunciadas con mucha emoción por San Josemaría durante la tertulia del 26 de junio en el Teatro Coliseo. Antes había dicho que había dejado su corazón a los pies de Santa María de Luján. La placa de azulejos pintados está colocada en uno de los muros en el camino de los pinos que lleva a la ermita.