#PeregrinaciónALuján y la devoción de san Josemaría

Hombres, mujeres, jóvenes, niños y niñas, familias enteras se acercan hasta la Basílica de Luján para agradecer o pedir a Nuestra Señora, patrona de los argentinos. San Josemaría también fue peregrino y formó parte de una de estas manifestaciones de fe mas grandes del país.

De Argentina
Opus Dei - #PeregrinaciónALuján y la devoción de san Josemaría

A través de los años, millones de peregrinos recorrieron cientos de kilómetros para encontrarse con la Virgen, visitarla y demostrarle su cariño. San Josemaría fue uno de ellos: el 7 de junio de 1974 llegó a la Argentina, procedente de Brasil, como parte de un viaje por América, y el 12 de junio fue en peregrinación a la Basílica de Luján y formó parte de una de las manifestaciones de fe más grandes del país.

San Josemaría siempre trataba a la Virgen con mucho cariño y terminaba habitualmente sus meditaciones rezando a nuestra Madre del cielo. En el libro Santo Rosario están reflejados algunos rasgos conmovedores de su contemplación de los misterios de la vida de Jesús y de María. También sus demás obras, comenzando por Camino, están impregnadas de este amor tierno a la Virgen. Cada capítulo de Surco y de Forja termina con un pensamiento sobre María. Como un alma enamorada, quería que todo el mundo conociera la grandeza de María y quedara cautivado por ella. Siempre tenía un piropo bajo la manga para la Virgen, una frase cargada de dulzura, y la miraba igual que un niño pequeño a su madre, con admiración y añoranza.

Al llegar a la Basílica de Luján, tras la peregrinación, el fundador del Opus Dei rezó el Santo Rosario junto a una multitud de fieles que se había congregado en la Basílica y expresó con fervor unas palabras dulces a María: “Y cuando me vaya me quedaré a los pies de Santa María de Luján; ahí dejo mi corazón (...) Hijos míos, gracias, gracias a Dios, gracias a vosotros, y gracias a Santa María de Luján: porque he venido, y porque me iré, pero volveré; y además, me quedaré”.

El 12 de junio de 2009 se entronizó en la Basílica de Luján una imagen del Fundador del Opus Dei. En dicha celebración, al bendecir la imagen, Mons. Radrizzani recordó que san Josemaría “vino, se fue, y volvió para quedarse. Podremos así contar con su intercesión unida a la omnipotencia suplicante de la Virgen de Luján cada vez que vengamos a verla, y les pediremos que nos ayuden a los que aquí estamos, a nuestras familias y a todos los peregrinos que pasen por el Santuario, a ser felices en la tierra santificando nuestra vida cotidiana y sirviendo a los demás -en especial a los más necesitados-, y a alcanzar el Cielo”, subrayó.

Galería de fotos de la entronización de la imagen de san Josemaría en Luján