Francisco: La Iglesia no tiene las puertas cerradas a nadie

Reproducimos un artículo de Rome Reports sobre las palabras del Papa acerca de la pastoral con personas divorciadas vueltas a casar.

De Argentina
Opus Dei - Francisco: La Iglesia no tiene las puertas cerradas a nadie

(Rome Reports). El Papa reflexionó sobre cómo atender pastoralmente a las personas divorciadas vueltas a casar. Dijo que la situación aunque contradice el Sacramento cristiano, no hace que estas personas estén excomulgadas. Explicó que, al contrario, la Iglesia tiene actuar como una madre porque es la casa abierta del Padre. Nada de puertas cerradas.


El Papa recordó que son los niños los que más las sufren estas situaciones. Por eso pidió a las comunidades cristianas que su actitud sea siempre atenta hacia estas parejas, en especial, pensando en los más pequeños.

CATEQUESIS DEL SANTO PADRE EN ESPAÑOL:

Queridos hermanos y hermanas:

Retomando las reflexiones sobre la familia, deseo referirme hoy a la situación de los que tras la ruptura de su vinculo matrimonial han establecido una nueva convivencia, y a la atención pastoral que merecen.

La Iglesia sabe bien que tal situación contradice el sacramento cristiano, pero con corazón de madre busca el bien y la salvación de todos, sin excluir a nadie. Animada por el Espíritu Santo y por amor a la verdad, siente el deber de «discernir bien las situaciones», diferenciando entre quienes han sufrido la separación y quienes la han provocado.

Si se mira la nueva unión desde los hijos pequeños vemos la urgencia de una acogida real hacia las personas que viven tal situación. ¿Cómo podemos pedirle a estos padres educar a los hijos en la vida cristiana si están alejados de la vida de la comunidad? Es necesario una fraterna y atenta acogida, en el amor y en la verdad, hacia estas personas que en efecto no están excomulgadas como algunos piensan: ellas forman parte siempre de la Iglesia.

«No tenemos recetas sencillas», pero es preciso manifestar la disponibilidad de la comunidad y animarlos a vivir cada vez más su pertenencia a Cristo y a la Iglesia con la oración, la escucha de la Palabra de Dios, la participación en la liturgia, la educación cristiana de los hijos, la caridad, el servicio a los pobres y el compromiso por la justicia y la paz. La Iglesia no tiene las puertas cerradas a nadie!

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Saludo a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. En la memoria litúrgica de la Dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor, confiemos a la Madre de Dios a todas las familias. Muchas gracias.