¿Cuál es el objetivo del Opus Dei?

San Josemaría respondió a esta pregunta en 1967 en una entrevista realizada para la revista Time (New York) por Peter Forbath.

De Argentina

 El Opus Dei es un camino para que mujeres y hombres encuentren a Dios, viviendo el espíritu de servicio en la sociedad y buscando ser mejores cada día. San Josemaría, canonizado por Juan Pablo II en 2002, lo explica del siguiente modo, en un libro que recoge entrevistas realizadas por diarios como Le Fígaro o el New York Times, titulado Conversaciones con Mons. Escrivá:

“Desde el primer momento el objetivo único del Opus Dei ha sido contribuir a que haya en medio del mundo hombres y mujeres de todas las razas y condiciones sociales que procuren amar y servir a Dios y a los demás hombres en y a través de su trabajo ordinario. Con el comienzo de la Obra en 1928, mi predicación ha sido que la santidad no es cosa para privilegiados, sino que pueden ser divinos todos los caminos de la tierra, todos los estados, todas las profesiones, todas las tareas honestas. Las implicaciones de ese mensaje son muchas y la experiencia de la vida de la Obra me ha ayudado a conocerlas cada vez con más hondura y riqueza de matices. La Obra nació pequeña, y ha ido normalmente creciendo luego de manera gradual y progresiva, como crece un organismo vivo, como todo lo que se desarrolla en la historia.

Pero su objetivo y razón de ser no ha cambiado ni cambiará por mucho que pueda mudar la sociedad, porque el mensaje del Opus Dei es que se puede santificar cualquier trabajo honesto, sean cuales fueran las circunstancias en que se desarrolla.

Hoy forman parte de la Obra personas de todas las profesiones: no sólo médicos, abogados, ingenieros y artistas, sino también albañiles, mineros, campesinos; cualquier profesión: desde directores de cine y pilotos de reactores hasta peluqueras de alta moda. Para los miembros del Opus Dei el estar al día, el comprender el mundo moderno, es algo natural e instintivo, porque son ellos —junto con los demás ciudadanos, iguales a ellos— los que hacen nacer ese mundo y le dan su modernidad.”

Conversaciones, n. 26