Crotona, un programa educativo en el Bronx

Cada año 200 chicos del Bronx asisten en el Club Crotona a programas educativos en los que se intenta que aprendan a trabajar y a pensar en los demás. A los muchachos se les enseña también cómo adquirir virtudes humanas, y que la generosidad y el compañerismo que se viven en el club deben trasladarse luego a toda la sociedad, y que esto es tarea de cada uno.

Iniciativas

El Club juvenil ‘Crotona’ está situado en el Bronx, famoso barrio neoyorkino conocido por su elevado índice de criminalidad. Para Chris Pacheco, uno de los participantes en las actividades de Crotona, el Bronx es como un país. En un juego se le pidió que dijera el nombre de un estado. Su respuesta fue rápida y espontánea: “El Bronx”. Una amistosa carcajada acogió esta salida tan inocente como sincera, porque la alegría es uno de los ingredientes fundamentales en todos los juegos y en todas las actividades extraescolares que se organizan en el Club Crotona: la alegría de quien se encuentra haciendo algo que vale la pena junto a unos amigos.

Los participantes, chicos de edades comprendidas entre 10 y 18 años, saben que en Crotona se les ayuda a tomarse en serio su formación académica y humana. Según el Coordinador de las actividades de Crotona, Eddie Llull, “no estamos simplemente asesorando académicamente a los chicos, ni tampoco organizamos sólo unos fantásticos ratos de entretenimiento. Nuestra misión es ayudarles a mejorar su personalidad, a ser exigentes consigo mismos, a hacer de sus vidas algo grande”.

Los planes organizados en Crotona Center comienzan a las cuatro de la tarde con un rato de estudio en el que los chicos hacen sus tareas o preguntan sus dudas a los mayores. A continuación, pasan a la sala de estar, un ambiente cálido y confortable que, como el resto de la sede de Crotona, un local ya centenario en el número 843 de Crotona Park North, ha sido renovado recientemente gracias a un donativo de la compañía UPS. La tertulia que se forma en la sala de estar es una magnífica ocasión para aprender a escuchar y para compartir ideas y proyectos con los demás.

¿Quién gobierna a tu hijo?

Los muchachos del Bronx cursan programas educativos en los que se les enseña a desarrollar la capacidad de controlarse a sí mismos y de conocer el sentido de lo bueno y de lo malo. “Yo explico nuestra intención a los padres haciéndoles esta pregunta: ¿Quién gobierna a tu hijo? ¿Su cuerpo, su estómago, o él mismo? Si alguno roba un boli a otro, ¿deberíamos reírnos? No, porque es algo que está mal”, explica Llull.

Luis Ramos vino por primera vez a Crotona cuando estaba en 6º de primaria, y ahora estudia en un Instituto. Inteligente y curioso, explica cómo le ayudaron en Crotona: “He aprendido a dar una dirección a mi vida. Me han ayudado a conocer quién soy, a luchar contra mis defectos sin desanimarme, a comprender que debo ayudar a los demás, porque todos podemos crecer como personas”.

A menudo los monitores son los únicos modelos positivos que los chicos pueden encontrar en sus vidas, y en ocasiones representan también la figura del padre. A pesar de que los contextos familiares problemáticos sean frecuentes, los monitores han de procurar transmitir a los chicos una visión positiva ante la vida. “Tú no estas solo”, les dicen, “eres parte de un grupo de amigos y de una familia. Debes enfocar tus acciones pensando en los demás, consciente de que no vives solo, de que todo lo que hagas repercute en tu entorno”. De este modo se familiariza a los chicos con la verdad de la comunión de los santos que la fe católica enseña.

‘Crotona Achievement Center’ está subvencionado por la Fundación ‘South Bronx Educational Foundation (SBEF)’. Muy enraizada en la vida del barrio, esta iniciativa fue idea de algunas personas del Opus Dei y amigos que quisieron “poner patas”, con proyectos concretos, a las buenas intenciones de mejorar la sociedad. Las enseñanzas de la Iglesia sobre la responsabilidad social del ciudadano y el espíritu del Opus Dei iluminan a los promotores de Crotona en el empeño.

Una inversión a largo plazo

El director general del programa, John Riccobono, señala que la formación del carácter de los chicos es el objetivo principal. A su juicio, las actividades educativas de este tipo son como una inversión a largo plazo que da resultados con el tiempo cuya repercusión va en beneficio de la comunidad, en este caso, el Bronx. “Algunos chicos responden bien a la formación y desarrollan muy rápidamente su carácter. Prácticamente no hace falta seguir muy de cerca su rendimiento escolar, porque ellos mismos se exigen”, señala John.

Las principales actividades de formación se imparten en Crotona los días escolares, aunque también en otros momentos tienen lugar otras, como las sesiones tutoriales en un colegio de la zona, que se celebran los sábados y que reúnen a 75 alumnos y 25 profesores, o el ‘Club de liderazgo y cultura’ para estudiantes de bachillerato, en verano.

“Pudimos ver una mejora sustancial en muchos de los chicos conforme el programa de verano avanzaba”, dice Daryn Petterson, director de esta actividad. “Tuvimos la suerte de contar con muchos profesores y así poder sentarnos y hablar tranquilamente con cada uno de los chicos. Eso lo cambia todo, porque de esta manera es fácil conocerles e interesarse por sus cosas. Nos dimos cuenta de que para los chicos es muy animante saber que los monitores fueron niños del Bronx y de Crotona como ellos lo son ahora". Nacieron en el mismo “país”, diría Chris Pacheco, y ahora están prestando un servicio importante a la sociedad.

Si desea recibir más información o colaborar económicamente con Crotona puede dirigirse a :

Crotona Center

E-mail: crotona@sbef.org

Dirección: 843 Crotona Park North. Bronx, New York 10460 (USA)

Tel: (718) 861-1426

www.sbef.org