Aficiones al servicio de los demás

El Club Juvenil Rueiro (La Coruña) es una cantera de talento cultural y social. Con motivo del Año de la Misericordia puso en marcha Hospiband, una banda de música especialista en cantar al que más lo necesita. Ahora sus socios hacen también teatro y explotan la magia. Aprenden y crecen, y, a la vez, alegran la vida de personas a las que no conocen, pero con las que se va generando una profunda sintonía.

Iniciativas

Desde hace algún tiempo la música ha cobrado protagonismo en el Club Juvenil Rueiro (La Coruña, Galicia). La clásica actividad de guitarra de los viernes por la tarde empezó a crecer. Los más pequeños disfrutaban grabando canciones versionadas con temas que triunfaban en los viajes en coche con sus familias… Las guitarras, las baterías y los pianos formaban, cada vez más, parte del ambiente del club.

Los componentes de Hospiband en pleno concierto.

Con motivo del pasado Año de la Misericordia, nos planteamos qué más podíamos hacer desde esta asociación juvenil, además de las habituales visitas a personas necesitadas que hacemos desde siempre, y se nos ocurrió que podíamos comenzar una iniciativa solidaria en torno a la música.

Así nació Hospiband: un grupo de música compuesto por chicos de entre 15 y 17 años que ensayaba en Rueiro y con los que participamos en diversos encuentros que pretendían hacer pasar un rato agradable a personas que necesitan despertar o remover su ilusión, o un rato de compañía, de ritmo, de marcha.

Uno de nuestros primeros conciertos fue en un centro de menores, donde chicos sin hogar se divirtieron mucho (...) También actuamos en un refugio para personas necesitadas

Uno de nuestros primeros conciertos fue en un centro de menores, donde chicos sin hogar se divirtieron mucho. Tuvimos ocasión de hablarlo con ellos después tranquilamente. También actuamos en un refugio para personas necesitadas, en un centro para personas con discapacidad y en varias residencias de ancianos.

Gonzalo y José durante una actuación de magia.

A muchos padres de Rueiro les ha gustado especialmente esta actividad, que permite a sus hijos desarrollar una afición, pasárselo estupendamente y dedicar su tiempo a los demás. Nos dimos cuenta de que todo aquello estaba en sintonía con los objetivos del Club, que busca ser un lugar en el que los jóvenes adquieren virtudes humanas en un ambiente de amistad para ser personas preocupadas por los demás.

Teatro y magia

Como somos muchos y distintos, mientras unos seguían con la música, otros iban avanzando por derroteros similares. Además, no todo el mundo está dotado para la melodía. Pensamos en otras habilidades o gustos que tenían los chicos de Rueiro y decidimos embarcarnos en dos vías paralelas: teatro y magia.

Desde entonces, un grupo de unos 25 chicos de 14 a 17 años se juntan todos los viernes en Rueiro para participar en una de estas tres actividades… y se sigue sumando gente

Así, juntando el talento de los que vienen por el club y sus amigos, nació Living for others, un proyecto que toma su nombre de la última campaña de la ONG Cooperación Internacional, con la que colaboramos. Su enfoque encajaba a la perfección con lo que pretendíamos: desarrollar aficiones enriquecedoras y divertidas para ponerlas al servicio de los demás. Desde entonces, un grupo de unos 25 chicos de 14 a 17 años se juntan todos los viernes en Rueiro para participar en una de estas tres actividades… y se sigue sumando gente. Algunos se apuntaron encantados con la idea y otros lo hicieron venciendo su inicial resistencia a actuar en público al pensar en la finalidad de la actividad.

Después de un festival en Pai Menni.

Hace poco acudimos a Pai Menni, un centro para personas con discapacidad donde ya había tocado la Hospiband y al que acudimos con bastante frecuencia a desarrollar otras labores asistenciales. Celebraban una fiesta a la que habían invitado a otras asociaciones similares. Hubo representaciones teatrales, números de magia y, por supuesto, música. A los pocos días nos escribía la responsable del centro diciendo: “Quería agradeceros vuestra colaboración en la jornada que tuvo lugar el pasado sábado, las actividades que realizaron los chicos quedaron genial. La verdad es que su actuación fue muy completa, entre el teatro, la magia, la música… por nuestra parte quedamos encantados y nuestros usuarios y los del resto de asociaciones lo pasaron muy bien gracias a ellos, ¡fue el broche final perfecto! A mí, personalmente, me gustaron mucho, hacen una gran labor y tienen mucho talento”.

La Hospiband sigue su marcha, ahora con un repertorio más completo. En muchos sitios se hacen fotos con los chicos y en una residencia de ancianos incluso nos pidieron un disco... La gente se lo pasa bien, aunque, como dijo uno de los chicos del grupo, "no sabemos si lo pasan mejor ellos o nosotros”… Es lógico.

Diversión y educación

Tenemos una postdata antigua de la pasada Navidad que tiene que ver con la música, y con los padres, las familias, y la tarea de Rueiro. El mes de diciembre pasado –hace ya unos meses, pero viene al caso- grabamos un villancico en colaboración con Los Limones, un conocido grupo musical de la ciudad que fue líder de ventas nacional hace unos años, y que siguen siendo muy conocidos en Galicia.

El vocalista fue socio de Rueiro y le hizo mucha ilusión que se lo propusiéramos. Versionamos una conocida canción suya y la convertimos en villancico con el título Ahora es cuando, Belén es donde. Quedamos con tres integrantes del grupo en la sede del club y avisamos a nuestras familias para que viniesen a cantar con ellos.

Santi y su grupo 'Los Limones' tocando con las familias de Rueiro.

El resultado fue un vídeo clip que aprovechamos para presentar en el Festival de villancicos de familias que este año celebramos en la cafetería de un concurrido centro comercial. Un periódico de la ciudad explicaba: “Rueiro es un club creado por padres cuyo fin es ofrecer a sus hijos una forma divertida y educativa de ocupar su tiempo libre. Este villancico es una gran muestra de ello”.