Acudiendo a san Josemaría a través de la Novena del Trabajo

El 6 de octubre de 2002, San Juan Pablo II canonizó a Josemaría Escrivá y lo llamó "el santo de lo ordinario". Hoy son muchos los hombres y mujeres que en el mundo entero recurren a su intercesión pidiendo ayuda para encontrar un trabajo a través de la Novena del Trabajo.

De Argentina

El 6 de octubre de 2002, San Juan Pablo II canonizó a Josemaría Escrivá y lo llamó "el santo de lo ordinario". Este acto solemne del Papa fue también un nuevo modo de confirmar el espíritu de santificación en el trabajo y en las actividades de la vida cotidiana y familiar, que Dios le mostró a san Josemaría el 2 de octubre de 1928. Hoy son muchos los hombres y mujeres que en el mundo entero recurren a su intercesión pidiendo ayuda para encontrar un trabajo a través de la Novena del Trabajo. Julio Eduardo, Caro, Ismael y Flor cuentan sus historias y nos inspiran a todos.

LO RECOMIENDO!

Las cosas por mi trabajo no caminaban bien, necesitaba un cambio que me diera mayor seguridad a mí y a mi familia.

Estuve bastante tiempo buscando una nueva alternativa, pero sin éxito… El trabajo que esperaba no aparecía. Le conté a un amigo y me animó a rezar la Novena del Trabajo de san Josemaría. Empecé la novena sinceramente porque él me lo había pedido, y lo hice con la confianza también de que San Josemaría me ayudaría un poco más.

Al cabo de la primera semana fui convocado a un proceso de selección, pasaron algunos días y todo se iba demorando, pero seguí rezando con mucha fe. Al término de la segunda novena fui aceptado en un nuevo trabajo de mayor responsabilidad, mejor sueldo y muchos beneficios para mi familia. Agradezco a san Josemaría por este favor concedido. Recomiendo el rezo de la novena a otras personas que al igual que yo estén en la búsqueda de nuevas alternativas de mejora

Ismael Bellina Fernández


CUANDO LAS COSAS SE PONEN DIFÍCILES

En los últimos tiempos tanto en mi familia como entre mis amigos más cercanos se dieron situaciones muy difíciles en lo laboral.

Un familiar y uno de mis grandes amigos se habían quedado sin trabajo y yo estaba también en la búsqueda de un cambio. Pasaba el tiempo y ninguno conseguía una nueva oportunidad, las cosas estaban difíciles… Junto a mi esposa, decidimos pedirle a san Josemaría que intercediera por cada uno rezando la Novena del Trabajo. Pedíamos un trabajo estable para todos.

Con el ánimo que me dio mi mujer, la perseverancia que nos propusimos tener y, fundamentalmente, con la fe en que san Josemaría intercedería, rezamos la novena cada noche juntos. Tuvimos que repetirla varias veces, pero los resultados hoy están a la vista. Cada una de estas situaciones se resolvió de una manera increíblemente sobrenatural. ¡Gracias san Josemaría!

Julio y Carola - Buenos Aires


MI ULTIMA ALTERNATIVA

Hace unos años, en el 2013, mi familia vivió una situación muy difícil. Mi marido estaba con una gran inestabilidad laboral, no sabía si se quedaría o no sin trabajo, y yo tampoco conseguía un puesto en ningún lado. No tenía pretensiones, quería trabajar de lo que fuera para poder sostener a la familia y ayudar a mi marido. Soy licenciada en Ciencias de la Educación y pensé en la posibilidad de que me tomaran en algún colegio para dar clases, pero no salía nada.

Los meses pasaban y todo seguía igual. Me sentía quebrada, sin fuerzas. Una amiga me dio la novena del trabajo a san Josemaría y me sugirió que le rezara, que él era un buen intercesor. Empecé a rezarle todas las mañanas, sentía que era mi última alternativa.

A los pocos días recibí un llamado de la municipalidad, tuve una reunión en la que me propusieron sacar adelante un proyecto educativo nuevo. ¡Y desde ahí todo salió sin inconvenientes! Mi marido nunca perdió su trabajo y yo empecé en un salón con cuatro alumnos. Hoy, tres años después tengo jardín maternal, sala de 3, 4 y prescolar. Y estamos por abrir primaria en el 2017. No tengo dudas de que todo esto fue gracias a la ayuda de san Josemaría.

Caro Cáceres - San Antonio de Padua


UN SANTO MUY EFICIENTE

Tengo 22 años y me dedico a la actuación. Mi carrera no es nada fácil y muchas veces se me presentan crisis laborales, pero Dios no se deja ganar en generosidad. Siempre que le pido algo a San Josemaría, al día siguiente me lo concede, ¡y no exagero! Es un santo muy eficiente.

Cuando vine a vivir a Buenos Aires hace unos años, no tenía trabajo, casa, ni sabía si ingresaría a la universidad. San Josemaría me ayudó a solucionar cada una de estas cosas y Dios me dio más de lo que esperaba. Al poco tiempo empecé a grabar publicidades y trabajar como actriz específicamente en el rubro audiovisual que es mi favorito.

Le recomiendo a todo el mundo que rece su estampa, si Dios lo quiere te lo va a conceder.

Flor Antonucci - Rosario